Probióticos, Fertilidad y Microbiota

Alimentos probióticos ayudan a mejorar la fertilidad

A continuación vamos a hablar de los tratamientos con probióticos cuando la microbiota está alterada en la mujer, como es el caso de los fallos de implantación y abortos de repetición.

La relación entre la fertilidad, la microbiota y la utilidad de los probióticos es un tema actual en estudio estudio y debate.

Voy a intentar resumiros este tema y mostraros cuales son los productos comercializados más utilizados en reproducción asistida actualmente a falta de más estudios.

¿Qué es la microbiota?

La microbiota es el conjunto de microorganismos (bacterias, arqueas, virus, hongos y protistas), que residen en nuestro cuerpo 

Microbiota

Por otra parte tenemos otro término que es el microbioma, que es mucho más amplio y hace referencia al conjunto de esas comunidades microbianas incluyendo sus genes y metabolitos, así como las condiciones ambientales que les rodean

Las bacterias funcionan como un ecosistema que coexisten en el cuerpo humano en un equilibrio sin causar patología, incluso ayudándonos a estar sanos en muchas ocasiones. Cuando se rompe ese equilibrio de la flora microbiana (llamado disbiosis) puede causarnos enfermedad. 

Gracias al avance de las técnicas de laboratorio, en concreto de la genética, se ha podido descubrir la existencia de todos estos microorganismos en los diferentes órganos de nuestro cuerpo que antes pensábamos eran estériles como es el caso del aparato reproductor tanto de la mujer como del hombre. 

El microbiota de la  vaginal y el endometrio  se ha podido constatar que son diferentes, siendo el Lactobacillus la bacteria dominante cuando están sanos

La actividad del microbiota en la vagina es la más conocida y sabemos que los Lactobacillus que son los que dominan este ecosistema, metabolizan azúcares generando ácido láctico que hace que no crezcan otras bacterias en la vagina.  

Debido a la colonización de la cavidad uterina por lactobacillus proviene principalmente de bacterias que ascienden desde la vagina. En el endometrio la microbiota en el caso de estar dominada por Lactobacillus en un 90% se considera como predictor del éxito reproductivo. Aunque un microbioma no dominada por Lactobacillus podría considerarse normal para algunas pacientes. 

No hay que olvidar que también existe microbioma en el resto del aparato reproductor como es el caso de las trompas de Falopio, los folículos del ovario o en aparato reproductor del hombre que pueden afectar el desarrollo de las células sexuales.  

¿Puede afectar la microbiota la receptividad endometrial y embarazo? 

La existencia de bacterias diferentes a Lactobacillus en el endometrio puede ser la causa de algunos fallos de implantación y de aborto. 

¿Se puede modificar mi microbiota? 

Nuestro microbiota está influenciado por muchos factores, como la edad, el embarazo, según la actividad sexual, tabaquismo, hormonas exógenas, el estrés, la alimentación, el medio ambiente, el uso de antibióticos o incluso la microbiota de nuestras parejas. Podemos mejorarlo mediante alimentos probióticos o con una dieta más saludable.  

Los niveles de estrógenos que varían según el momento del ciclo menstrual y afectan a la microbiota vaginal y posiblemente al endometrial.  

¿Afectan las técnicas de reproducción asistida la microbiota vaginal? 

El éxito de la transferencia de embriones depende de muchos factores, incluida la presencia de colonización microbiana de tracto genital superior.  

En varios estudios se ha demostrado que la tasa embarazo clínico es más alto por transferencia en el grupo de pacientes sin crecimiento microbiano, en comparación con el grupo cuyos cultivos fueron positivos para colonización microbiana. 

El médico tiene mucho cuidado para reducir el riesgo de contaminación microbiana durante la transferencia de embriones limpiando el orificio externo del cuello uterino y evitando tocar las paredes vaginales y externas del cuello uterino con la punta del catéter.  

También durante la estimulación ovárica existe un cambio importante de las hormonas circulantes tienen un gran impacto sobre los cambios microbióticos que pueden estar relacionados a los resultados del embarazo.  

¿Tiene el semen microbiota? 

Si, contiene microorganismos junto con otros elementos, como son proteínas y factores de la inflamación. Por lo tanto, el semen sirve como un medio para la transmisión de microorganismos entre hombres y mujeres. Pero ha sido mucho menos estudiada que la microbiota genital femenina.  

 

¿Cómo pueden los probióticos mejorar la fertilidad?

beneficios de los probióticos en la fertilidad

Los efectos beneficiosos de probiótica para quedarse embarazada en la salud humana son cada vez más reconocido por los médicos y, dada la abundancia y el impacto de microorganismos en el tracto reproductivo, es lógico que estos efectos podrían potencialmente ser aprovechados dentro del contexto  de la salud reproductiva.   

En los últimos años, los suplementos probióticos han sido objeto de mucha investigación, el Lactobacillus rhamnosus ha demostrado restaurar flora vaginal sana en hasta el 82% de las mujeres con antecedentes de disbiosis.

Los probióticos que contienen Lactobacillus pueden usarse durante un período prolongado, un rasgo atractivo de una alternativa a los antibióticos, particularmente dentro el contexto de altas tasas de recurrencia de infección. 

En la actualidad las publicaciones más recientes nos indican que el tener una flora vaginal normal puede estar relacionada con una adecuada flora endometrial, ya que lo más probable es que las bacterias que colonizan en endometrio sean por vía ascendente desde la vagina. No está claro del todo cuál es la mejor vía de administración, dosis, tipo de lactobacillus, etc. Disponemos de probióticos diseñados para mejorar la flora vaginal que son los que os apunto a continuación. 

(TE RECOMIENDO IR A COMPARATIVA DE PROBIÓTICOS RECOMENDACIONES si deseas más información)

Aquí tenéis algunos de los probióticos que más utilizamos en ginecología y reproducción asistida:

            1. Donacilus
            2. Femibion Flora íntima
            3. SEIDIBIOTICS PLUS
            4. Lactoflora protector íntimo
            5. FertyBiotic Mujer® 
            6. FertyBiotic Mujer Plus®
            7. Fertybiotic Hombre®
            8. Melagyn® Probiótico Vaginal
            9. Woman ISDIN Isadin Plus
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    AMPLIACIÓN DE LA INFORMACIÓN DE LOS PRODUCTOS:

    Lo recomendado a nivel general en casos de alteración de la microbiota y endometritis crónica se piensa que puede estar alrededor de 14 días para recuperar la flora normal, aunque quizás un periodo más prolongado como ocurre en casos persistentes de candidiasis, vaginosis bacteriana pueden ser también una buena opción.
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    DONACILUS

    30 cápsulas dosis: 1 ó 2 cápsulas al día vía oral.   

    Ingredientes

    Por dosis (1 cápsula)

    Lactobacillus reuteri (RC-14®)

    5×109 UFC

    Lactobacillus rhamnosus (GR-1®)

    5×109 UFC

     

    DONNAplus Flora íntima

    Tomar 2 cápsulas al día durante al menos una semana con un vaso de agua, preferiblemente media hora antes de las comidas.

    Envase de 14 cápsulas. Otra opción es tomarla diariamente 1 cápsula.

  2. No contiene gluten, leche, lactosa ni sacarosa y está exento de los alérgenos más comunes. Apto para veganos. 

    Ingredientes

    Por dosis (2 cápsulas)

    Fructooligosacáridos

    151 mg

    Lactobacillus crispatus LBV88

    2×109 UFC

    Lactobacillus rhamnosus LB21

    2×109 UFC

    Lactobacillus gasseri LG36

    0,6×109 UFC

    Lactobacillus jensenii LBV150

    0,4×10UFC

    FEMIBION FLORA ÍNTIMA

    Restaura y refuerza la microbiota vaginal alterada en infecciones vulvovaginales y sus recidivas. Sólo o como coadyuvante al tratamiento anti-infeccioso

    Contiene 28 cápsulas por vía oral.

    Ingredientes

    Por dosis (1 cápsula)

    Lactobacills rhamnosus GR-1

     

     Lactobacillus reueri RC-14 

     

    SEIDIBIOTICS PLUS

    Restaura y refuerza la microbiota vaginal alterada en infecciones vulvovaginales y sus recidivas. Sólo o como coadyuvante al tratamiento anti-infeccioso

    Vía oral. Se recomienda tomar 1 a 2 cápsula al día.

    Ingredientes

    Por dosis (2 cápsulas)

    L. gasseri

    1×1010 UFC

    L. acidophilus

    1×1010 UFC

    L. crispatus

    1×1010 UFC

    L. fermentum

    1×1010 UFC

    L. casei

    1×1010 UFC

    Lactoflora protector íntimo

    Restaura y refuerza la microbiota vaginal alterada en infecciones vulvovaginales y sus recidivas. Sólo o como coadyuvante al tratamiento anti-infeccioso

    1 cápsula al día vía oral.

    Ingredientes

    Por dosis (1 cápsula)

    Lactobacillus rhamnosus
    Lcr 35®

    1.000 millones UFC UFC

    FertyBiotic Mujer®

    Mejora la calidad ovocitaria y, junto al efecto positivo y beneficioso de los probióticos, favorece el proceso reproductivo de la mujer. Este producto se utiliza antes de quedar embarazada diariamente.

    Un sobre al día, preferiblemente por la noche.

    Composición Por sobre VRN
    Myo-Inositol 2g
    D-Chiro-Inositol 210,5mg
    Melatonina 1mg
    Vitamina D 15 μg – 600 UI 300%
    Selenio 55 μg 100%
    Ácido Fólico 400 μg 200%
    Lactobacillus rhamnosus 1×109 UFC
    Lactobacillus crispatus 1×109 UFC
    Lactobacillus plantarum 1×109 UFC

    FertyBiotic Mujer Plus®

    Complemento alimenticio con probióticos que ayuda a mejorar la fertilidad de la mujer con Síndrome de Ovario Poliquístico (SOP).
    Mejora la calidad ovocitaria y, junto al efecto positivo de los probióticos, favorece su proceso reproductivo.Tiene una fórmula completa específica indicada para la mujer que sufre SOP.

    Toma de 1 stick al día preferiblemente por la noche, también antes de quedar embarazada.

    Composición Por sobre VRN
    Myo-Inositol 4g
    D-Chiro-Inositol 421mg
    Melatonina 2mg
    Vitamina D 15 μg – 600 UI 300%
    Selenio 55 μg 100%
    Ácido Fólico 400 μg 200%
    Lactobacillus rhamnosus 2×109 UFC
    Lactobacillus crispatus 2×109 UFC
    Lactobacillus plantarum 2×109 UFC

    Fertybiotic Hombre®

    Envase con 60 cápsulas de gelatina blanda. Tomar dos cápsulas al día, preferiblemente por la mañana con un vaso de agua, zumo o leche (250 ml). Diseñada para el hombre con alteración en la calidad del semen.

    DHA

    Zinc

    Selenio

    Coenzima Q10

    Lactobacillus rhamnosus

    Lactobacillus crispatus

    1000 mg

    10 mg

    55 μg

    200 mg

    1×109 UFC

    1×109 UFC

    Melagyn® Probiótico Vaginal:

    Restaura y refuerza la microbiota vaginal alterada en infecciones vulvovaginales y sus recidivas. Sólo o como coadyuvante al tratamiento anti-infeccioso.

    Contiene 7 comprimidos vaginales.

    Ingredientes

    Por dosis (1 comprimido)

    Lactobacillus plantarum I1001

    100 millones

     

    Woman ISDIN Isadin Plus

     

    Restaura y refuerza la microbiota vaginal alterada en infecciones vulvovaginales y sus recidivas. Sólo o como coadyuvante al tratamiento anti-infeccioso.

    1 cápsula  vagina al día

    Ingredientes

    Por dosis (1 comprimido)

    Lactobacillus plantarum P17630 VII

    100 millones

     

     

     

       

       

      Microbiota y reproducción asistida

      Microbiota y reproducción asistida es un tema que está muy de actualidad y siendo objeto de investigación.

      Antes de nada contaros dos conceptos básicos de los que habremos oído hablar o leído:

      ¿Qué es la microbiota?

      La microbiota es el conjunto de bacterias y hongos que habitan nuestro cuerpo habitualmente.

       ¿Qué es el microbioma?

      El término microbioma humano es la totalidad de microorganismos y su material genético (genoma) presente dentro o en la superficie del cuerpo humano.

      Introducción a la Microbiota

      El cuerpo es un pequeño ejemplo de ecosistema igual a lo que ocurre en el resto de la naturaleza. Existen comunidades de organismos en este caso bacterias que habitan en convivencia armónica con nuestro cuerpo (somos el huésped). Se produce una simbiosis entre ambas partes (nos ayudamos mutuamente), esto se da como digo entre muchos seres vivos.

      Esta microbiota ha ido evolucionando junto con nuestro genoma (conjunto de genes contenidos en los cromosomas,​ es la totalidad del material genético que posee un organismo). Cuando ocurre un desequilibrio de la flora microbiana (se le llama “disbiosis” a este desequilibrio) esta situación nos pueden causar enfermedades.

      Nuestra comprensión del papel fisiológico y fisiopatológico de la microbiota y fertilidad sigue siendo limitado. Datos de estudios usando nuevas técnicas han revelado que los sitios en el cuerpo humano que históricamente se pensaban que eran estériles, como la cavidad uterina y la placenta, están colonizados por su propio microbiota.

      Estas técnicas moleculares utilizan el gen 16S rRNA que es exclusivo de las bacterias y contiene un número de regiones hipervariables que servir como identificadores únicos para un género o especie de bacteria.

      Nos hemos dado cuenta gracias al avance de estas tecnologías que cuando hacemos un cultivo de una muestra de nuestro cuerpo menos del 1% de las bacterias crecen en placas de cultivo que se utilizan clásicamente en el laboratorio de microbiología, existen muchas más que nunca hemos sabido que estaban ahí y gracias a estas técnicas de laboratorio podemos identificarlas.

      Ante este descubrimiento se creó en el año 2007 el Proyecto de Microbioma Humano (HMP). Se utilizaron nuevas técnicas en las que se estudia la metagenómica que se trata de obtener secuencias del genoma de los diferentes microorganismos, que componen una comunidad, extrayendo y analizando su ADN. Esto es directamente estudiar los genomas de microbios, sin necesidad de cultivarlos. En definitiva para entendernos es el análisis de las comunidades de bacterias pero basado en su información genética, ya que lo del cultivo tradicional no es del todo real.

      El fin último no es solo conocer los tipos de microorganismos que viven con nosotros sino también las interacciones fisiológicas entre el microbiota y su anfitrión. Estas lecturas de presencia o ausencia de material genético de las bacterias, se pueden realizar cuando existen secuencias ya conocemos para poder compararlas y así identificarlas (se realiza con sistemas bioinformáticos), y saber que es un determinado microorganismo, pero es menos preciso cuando analizando especies nuevas siendo una limitación de estas técnicas.

      Otras limitaciones de la secuenciación de microbioma están relacionadas con la utilidad clínica de los resultados, ya que la secuencia puede dar una idea de la composición del microbioma (saber que tipo de bacterias tiene), pero no da información sobre su función biológica, que sería algo tan útil como es su susceptibilidad a un antibiótico.

      Centrándonos en el aparto genital y urinario su microbioma representa el 9% de todo el microbioma del cuerpo. En una mujer sana este ecosistema del aparto genital lo domina las especies de bacterias llamadas Lactobacillus, su concentración es de 107-108 unidades formadoras de colonias (es por así decirlo la unidad de medida para contabilizar el número de bacterias u hongos viables en una muestra, la viabilidad se define como la habilidad de multiplicarse) por gramo de fluido vaginal, y estas bacterias te protegen ya que al metabolizar los azúcares o hidratos de carbono generan ácido láctico en la vagina creando un pH ácido que mantiene a raya a otras bacterias y así mandan ellas en este ecosistema.

      El microbioma vagianal ha sido reconocido como un factor importante involucrado en la protección contra diversos patógenos bacterianos, hongos y virus.

      La composición de las comunidades de microbios que viven en el cuerpo humano pueden actuar también sobre la salud reproductiva y resultados de tu fertilidad. El microbioma “normal” de la vagina en una mujer sana se dice que es “saludable” cuando no tiene la mujer síntomas y predominan Lactobacillus (son varios tipos diferentes dentro de la misma familia), permitiendo que el ambiente sea hospitalario para la recepción del embrión en el período peri-concepcional consiguiendo así buenos resultados reproductivos.

      Por otra parte, el microbioma vaginal de la madre juega un papel esencial en el colonización inicial del bebé recién nacido, lo que tiene consecuencias para el sistema inmune y su desarrollo neurológico de tu bebé.

      ¿Cómo se clasifica el microbiota vaginal?

      Los cinco grados principales caracterizados por Ravel sus colaboradores:

      • Grado I,  dominan los Lactobacillus crispatus, se encontró en el 26,2% de población.
      • Grados II (6.3%) predominio de Lactobacillus gasseri.
      • Grado III (34.1%) predominio Lactobacillus iners.
      • Grado V (5.3%) predominio Lactobacillus jenseii.

      Estos grupos fueron aislados principalmente de mujeres blancas y asiáticas.

      • Grado IV, que se encuentra principalmente en mujeres negras e hispanas, se clasificó como no-Lactobacillus dominante, e incluían también a la Gardnerella, Pretovella, Corynebacterium, Atopobium, Megasphaera y Sneathia.

      Esto podría constituir el primer paso hacia la medicina personalizada para la salud reproductiva de las mujeres relacionada con el microbioma. Las diferencias entre los microbiomas vaginales de los individuos se tendría en cuenta en la evaluación de riesgos, y para el diagnóstico y tratamiento de enfermedades.

      ¿Cómo es la microbiota endometrial normal en mujeres de edad reproductiva?

      El endometrio posee un microbiota en condiciones fisiológicas (normales) frecuentemente dominado por Lactobacilli como la vaginal, aunque una microbiota en el endometrio no esté dominada por Lactobacillus podría considerarse normal. La colonización de la cavidad uterina proviene principalmente de bacterias que ascienden desde la vagina.

      En un subgrupo de mujeres, otras alteraciones fisicoquímicas o biológicas en el útero pueden causar que las poblaciones bacterianas del endometrio difieran significativamente de las en la vagina. Debemos saber también que microbiota endometrial y vaginal no son idénticas.

      ¿Existen cambios en el microbioma?

      Existen una serie de cambios naturales del microbioma vaginal.  Es único para cada mujer y su composición fluctúa a lo largo de su vida reproductiva. En cada momento de tu ciclo menstrual varían los niveles de estrógenos actuando sobre el microbioma vaginal. Los lactobacilos metabolizan el glucógeno (azúcares) a glucosa y de ahí se produce el ácido láctico, este ácido baja el pH vaginal a 3.8-4.4 (son valores normales).

      Pasada la pubertad, gracias a los estrógenos y progesterona se producen un aumento de glucógeno en el epitelio vaginal (la capa de células que recubre la vagina) que favorece el crecimiento de los Lactobacilli creando un ambiente ideal para estos y así está mejor preparado tu cuerpo para la fase reproductiva de la vida, es una simbiosis de tu cuerpo con estas bacterias que te ayudan y tu a ellas.

      Luego tenemos una serie de factores como son la edad, el embarazo, la actividad sexual, tabaquismo, contaminantes medioambientales, hormonas que tomamos con alimentos o que simulan a tus propias hormonas, que influyen en la composición de la microbiota vaginal. Se cree que las diferencias genéticas que tenemos cada uno de nosotros afectan la microbiótica vaginal, se alteran las señales normales del sistema inmune de nuestros cuerpo generando menos flora saludable.

      Los métodos anticonceptivos mecánicos se asocian con un aumento de Escherichia coli, enterococos y una colonización con anaerobios gram-negativa en el microambiente vaginal. En el caso de usar anticonceptivos hormonales como la píldora la colonización vaginal por Escherichia coli y especies de Cándida (hongos) disminuye, aunque estos cambios son mínimos.

      RELACIÓN ENTRE MICROBIOTA Y EL TRATAMIENTO DE FIV

      ¿Qué sabemos del microbiota vaginal en técnicas de reproducción asistida (TRA)?

      Durante los tratamientos de FIV se produce un cambio el microbiota vaginal debido a los cambios provocados por los tratamientos hormonales. Existen una serie de factores que determinan el éxito de la implantación del embrión en el endometrio, entre estos factores se ha incluido la presencia de colonización de alguna especie de microbios en el cuello del útero y en la misma cavidad uterina preexistente, o colonización del endometrio o del embrión durante su paso a través del cuello uterino colonizado por algún microbio durante la transferencia del embrión en los tratamientos de fecundación in vitro.

      La tasa de embarazo clínico es mayor por transferencia si no existe crecimiento microbiano. Se han identificado en cultivos tradicionales Escherichia coli, Staphylococcus, Streptococcus viridans en los catéteres que se utilizan en la transferencia embrionaria, están asociadas con peores resultados.

      Cuantos menos gérmenes de diferentes tipos tenemos pero con dominancia de Lactobacilli los resultados son mejores. La administración de probióticos y/o antibióticos puede considerarse útil para tratar infecciones subclínicas vaginales o uterinas previa a la transferencia embrionaria.

      En lo que se refiere a la estimulación ovárica, los microbiomas vaginales cambian durante el ciclo menstrual normal, es razonable pensar que la hiperestimulación ovárica que se provoca en las técnicas FIV también afectará el microbioma vaginal. Algunos autores recomiendan la crioconservación de embriones y transferencia de estos posteriormente en un estado más fisiológico en una fase posterior al ciclo de FIV, apoyaría esta teoría el hecho de ser también un posible microbioma más fisiológico al estar en un estado hormonal basal, con niveles normales de hormonas.

      Siguen existiendo muchas incógnitas sobre la microbiota vaginal en la reproducción y en las técnicas de reproducción, aunque parece que el microbioma del tracto reproductivo en el día de la transferencia embrionaria afecta el resultado del embarazo. Se puede determinar el microbioma en el momento de la transferencia de embriones sin alterar sin alterar la transferencia y su impacto en resultado del embarazo.

      Hacen falta más datos que nos digan el papel de la microbiota vaginal en los procedimientos de las técnicas de reproductiva asistida y en la práctica clínica.

      ¿Qué conocemos del microbioma endometrial en la técnicas de reproducción asistida?

      La colonización del tracto genital superior por microorganismos se cree que puede considerarse poco patológica. Hay una serie de barreras como moco cervical y alteraciones inflamatorias que pueden hacer que el microbioma del tracto superior difiera del tracto inferior, pero ya por el hecho del paso de los espermatozoides en su camino hacia la búsqueda del óvulo por el endometrio en toda lógica hace pensar que no puede ser estéril.

      La microbiota endometrial puede clasificarse en 2 tipos con dominio de la presencia de Lactobacillus en un 90% o no dominio de Lactobacillus. Este límite se considera como capaz de predecir el éxito reproductivo.

      Se están realizando estudios sobre cómo la composición del microbioma uterino podría afectar la implantación embrionaria, como puede influir en los resultados del embarazo en mujeres sometidas a FIV.

      Existe una correlación entre los resultados adversos del embarazo y una microbiota endometrial que era pobre en especies de Lactobacillus. Se espera mejorar los resultados reproductivos y reducir el riesgo de infertilidad, aborto espontáneo y parto prematuro cuando.

      La contaminación microbiana en la transferencia de embriones puede influir en las tasas de implantación, aún no sabemos si es posible eliminar los microorganismos que están en el cuello del útero  y si esto mejorará las tasas de implantación. Cada vez hay más pruebas de que los factores ambientales embrio-fetales y el microbioma materno pueden desempeñar un papel importante en la fertilidad natural y los resultados de las técnicas de reproducción asistida.

      Hoy día por regla general los ginecólogos durante la transferencia embrionaria para reducir el riesgo de pasar microbios del cuello uterino limpiamos el orificio externo del cuello uterino con medio de cultivo y evitamos tocar las paredes vaginales y externas del cuello uterino con la punta del catéter.

      ¿Qué tratamientos se pueden realizar?

      A día de hoy tendríamos dos estrategias o bien el uso de antibióticos en determinadas circunstancias, o la utilización de probióticos.

      Respecto a los antibióticos es razonable pensar que la administración de antibióticos orales profilácticos antes la transferencia de embriones en tratamientos de reproducción asistida pudiera ser favorable en las tasas de embarazos al reducir el nivel de colonización microbiana del tracto genital superior, aunque no es una práctica habitual.

      Se han utilizado antibióticos pero no se ha asociado su uso con un aumento en la tasa de embarazo clínico (cuando lo vemos por ecografía) o una reducción en los Lactobacilli productores de H2O2 o bacterias patológicas.

      Por otra parte la administración de antibióticos profilácticos antes de la punción para recuperara los ovocitos se ha asociado con un aumento de la implantación y tasas de embarazo clínico. Como podemos ver los estudios realizados son contradictorios como en tantas otros temas de la medicina.

      La utilización de antibióticos para prevenir el paso de microorganismos se ha visto que es de utilidad en procedimientos como la histeroscopia, histerosalpingografía, y la punción ovárica, ya que pueden arrastrar microorganismos del cuello del útero o de la vagina al endometrio (la capa que recubre el útero), las trompas de Falopio o cavidad abdominal, aunque no se sabe si puede alterar el microbioma y qué ocurre si utilizamos antibióticos durante la FIV.

      Algunos autores recomiendan utilizar antibióticos en pacientes con antecedentes de ciertas patologías como la enfermedad inflamatoria pélvica, endometriosis, apendicitis previa o múltiples cirugías pélvicas previas.

      El semen también contiene microorganismos pudiendo transmitírselos a la mujer. En algunos centros de reproducción asistida, a los hombres se les administra antibióticos antes de la extracción de la muestra de semen pero tampoco sabemos cómo puede afectar a la microbiota del tracto genital masculino.

      Cada día se le reconoce más efecto beneficioso al uso de suplementos con probióticos en general, es lógico pensar que podrían también ser de utilidad en el aparato reproductor que como sabemos posee su propia microbiótica.

      Los suplementos con Lactobacillus ha demostrado restaurar flora vaginal en hasta el 82% de las mujeres con alteración de la flora vaginal como la vaginosis bacteriana, hace pensar en la posibilidad de aprovechar cepas bacterianas específicas con el fin de preparar la microbiota vaginal en los períodos peri-concepcionales.

      Pero no sabemos de momento la combinación, dosis y vía de administración de tales tratamientos para mejorar la salud de las mujeres. Los probióticos que contienen Lactobacillus pueden usarse durante un período prolongado, cosa que no ocurre con los antibióticos y además hemos visto la alta tasa de recurrencias de las infecciones.

      Nuestro microbioma está influenciado por muchos factores, como el estrés, la alimentación, el ambiente, el uso de antibióticos o incluso el microbioma de nuestras parejas. Podemos mejorarlo mediante alimentos probióticos o con una dieta más saludable, por ejemplo, pero no lo podemos controlar al 100%, ya que depende de muchos elementos.

      También podrían realizarse trasplantes de microbiota sana en pacientes que tengan el microbioma alterado.

      Mediante el análisis de los microorganismos presentes en aparato reproductor de cada paciente podríamos realizar un tratamiento personalizado, que podría suponer aumentar las posibilidades de éxito, pero tendremos que esperar un tiempo a el resultado de estudios concluyentes.

      FUENTES