Testimonio de Eva y Jose

Fueron muchos los años, los intentos, los duros tratamientos por los que tuvimos que pasar hasta lograr un embarazo exitoso.

No es algo fácil, pero afortunadamente, en este largo y duro camino, nos encontramos un profesional clave; el “Doctor Francisco Ros Berruezo “. Aparte de un gran médico, demostró ser una gran persona con nosotros,  siempre con sus ganas de animarnos cuando lo veíamos todo incierto.  Se preocupó mucho por nosotros, por nuestro tratamiento y nuestro bienestar, pero también por nuestro más que degradado ánimo después de tantos baches.

Siempre sacaba tiempo en sus consultas para procurar encauzar la situación y poder buscar algo positivo en lo que apoyarse para que nos sintiéramos bien, de la mejor forma posible, y es que la paciencia que demostró con nosotros no la tuvimos en ninguna de las prestigiosas clínicas que habíamos visitado.

Este fue uno de los motivos por los que nos sentimos agusto, más acogidos y nos dieron un gran balón de oxígeno para continuar; el Doctor Ros nos mostró su lado más humano.

Para la mujer, en este proceso, lleno de decisiones importantes, complejas y de soportar un gran estrés emocional y físico es súper importante sentirse bien, “acogida”, en un ambiente positivo y ser comprendida.

Nos habían recomendado acudir a él y fue un gran acierto. Su “mejor carta de presentación”, su gran vocación desde niño por ser médico y poder ayudar en lo que a su profesión se refiere.

Lo que nos gustaría dejar claro y que hemos aprendido de esta experiencia es que un tratamiento FIV es algo más que eso, es un largo proceso, a veces doloroso en el que sentirse arropado, ayudado y querido es fundamental para que esto no se convierta solamente en un desembolso económico y un desgaste emocional.

Antes de conocer al Doctor Ros nos habíamos hecho 5 FIV sin éxito (también tuvimos un aborto natural) en una Clínica con mucho renombre, y varias transferencias fallidas.  No daban solución a nuestro problema; esto hacía que nos sintiéramos extraños y cabizbajos y sinceramente destrozados.

Cuando acudimos a este excelente profesional, nos ofreció varios estudios, pruebas y un camino algo diferente al anterior, con el objetivo de buscar información y solución a nuestro problema. Fue consciente de lo duro que nos resultaba continuar, pero siguió “rascando” para encontrar finalmente el motivo de nuestros fracasos en los tratamientos, que aparte de fracaso, era una pérdida económica pero sobre todo un gran desgaste personal.

Con buen criterio, mucho talento personal y un enfoque positivo de nuestro caso nos ofreció el camino de acudir a un Inmunólogo antes de seguir con nuestros más que abundantes intentos fallidos, lo cual fue un gran acierto y el motivo de no conseguir los embarazos.

Definitivamente el gran trabajo que realizó, su humilde carácter, sus ganas de ayudar, su paciencia, su carisma y su buena habilidad profesional fueron factores necesarios para llegar a nuestra meta. “¡Muchas gracias Doctor Ros!”. Puedo decir que gracias a usted estoy embarazada. Tenían que existir más Doctores como usted.

Siga así con su vocación y ayudando a bebés a venir a este mundo y cumplir sueños de muchas parejas ilusionadas por formar una familia.

Eva y José